Eso es la depresion.
Camino todos los dias por la calle con una mascara, una sonrisa, una mueca de bienestar.
Soy la que vive haciendo chistes, la que hace reir a todos, la que anima la previa, el grupo de whatsapp, la cena. Soy la que siempre esta para hacer algo, la que te escucha, a la que le vas a pedir un favor. Asi soy con todos, asi me manejo en la vida, uso una mascara gruesa como una pared de hormigón.
Siento tantas cosas desde hace semanas, muero por escribir pero no se como redactarlas. Son muchas.
Me subo al bondi con los auriculares y entro en mi momento en soledad. Nadie me mira ni me conoce. Se me caen las lagrimas como automaticamente. Me quiero tirar abajo de un tren. Y se que lo voy a hacer. No hay nada que desee mas.
No existe una sola persona viva en este mundo que me entienda, y la lastimosa realidad es que soy la persona mas facil de complacer. Abrazame, decime que valgo la pena, que todo va a estar bien.
Pero no. La gente es una poronga y yo estoy demasiado trastornada. A la gente le gusta irse. Le gusta hincharse las pelotas. A la gente le gusta sobrar y mirar con asco. Y no espero menos, yo soy un asco.
Podria pasarme horas hablando mal de mi. Me encanta. Me desahoga. Em este momento soy yo al cien por cien. Llorando, queriendo darme la jeta contra la pared pero esforzandome por no hacerlo. La cura de mi depresion se baso en hacerme entender que no tengo que estar deprimida, le hace mal a tus seres queridos sabes? Asi que no, no te des la cabeza contra la puerta, no te arranques los pelos ni te dejes marcas en la cara. Pero llora. Y se infeliz. En silencio.
No termina mas. Siento que esta obra de teatro no termina mas. Quiero salir, por favor dejenme salir, no aguanto mas.