jueves, 22 de diciembre de 2016

Por atea irracional no tengo a quien rogarle.

Siempre me costo estar sola. Cuando vas a la guardia del austral por que no podes mas, Marta del triage siempre te pregunta - del 1 al 10 calificame el dolor- y ahí te deriva.
Hoy diría ocho, nueve. Es mucho pero es que me duele. Por que me siento muy sola y no me paran de pasar cosas. Te necesito por que la culpa también es tuya y sin embargo no pagaste el precio, ni literal ni figurativo. Yo pague con plata y yo pague con dolor. Todavía estoy pagando y me parece tan injusto. Quiero gritar. No paro de llorar encima de la salsa para los fideos entonces vengo acá.
Por que me siento mas sola que nunca. Por que no tengo a nadie para hablar de esto. No se como se habla, tampoco se que siento.
Estas intensa sol. Me decís.
Hijo de puta.
Estoy intensa por culpa tuya, por lo que me haces. Por todo lo que ignoras y me tengo que callar.
Y a quien carajo voy a llamar? A algún amigo que me ama incondicionalmente pero no entiende nada de lo que me esta pasando? De la tristeza que tengo y el vació y la culpa y el dolor. El dolor físico me esta desesperando.
Que injusto, que injusto todo. Que limítrofe todo. Me estaba haciendo unas pastas y ahora estoy acá. Deci que vengo a sentirme mejor pero que incoherente me pongo. Estoy enojada, estoy harta y siento que tengo para rato.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Cuando pase el temblor.

Ágil mente, corazón sólo lo impensado es imposible. No desconfiar de todo, sino estar dispuesto a todo opuesto. Paciencia, ciencia de la paz, debe ser herramienta eficaz, cuando nos falta creatividad. 
Qué cuanto menos lo pensés menos límites te ponés y es más fácil volver a nacer. 



Que extraño tener tan incorporado el caete y levantate. Siento que camino por un pasillo y cada diez metros se abre una puerta y alguien me tira una piedra en la cabeza. Me abre una herida, me hace sangrar o me deja un moretón. Pero yo sigo. 

Siempre pienso, no puede venir algo peor que esto. Y siempre viene.
No es un decir, en dos meses se me vino todo abajo pero estoy arriba. Todavía no resolví todo, cargo adentro mio el resultado de la estupidez, la ignorancia, el descuido, el desamor, la infelicidad. Se que es temporal, que me lo van a extirpar como a un tumor benigno y voy a estar mejor. Y de eso se trata todo, ese es mi gran impulso motor. Saber que en algún momento voy a estar mejor.

Ya no veo el mundo tan material y definido, sino mas bien lo veo etéreo. No hay nada eterno, no hay nada concreto. No deben ser las cosas por que si, por que deben ser. No debe existir el amor de películas ni el trabajo perfecto. El estudio me parece un litro de agua que cuando lo voy a agarrar se me escapa de las manos. No tengo concepciones ni reglas que no se puedan romper. No veo mi vida escrita, no creo que vaya a tener hijos. No creo que no vaya a tenerlos. No se si soy linda, fea, heterosexual, homosexual, flaca, gorda, drogadicta, depresiva, feliz, profesora, vendedora, amante, mujer. No puedo definir nada, no quiero nada para siempre. Quiero sentir y que el sentir del presente no me destruya. Que simplemente me deje un momento y que después, cuando ese momento termine, venga otro sentir y otra experiencia. 


Tomar caminos que no conduzcan a Roma. Tomarme algunos dramas con más naturalidad. Confiar en que el destino se desviste por tu aroma y aprender a encontrarnos en la diversidad, en el punto exactos donde se unen los extremos. En un punto nuevo donde nada es tuyo, donde nada es mío, donde todo es nuestro.