lunes, 23 de enero de 2017

A veces Yéndote, hoy Quedándote.

Pero que te pasa? Estas demente boluda? Estuviste una hora contándome como este pibe te ignora monumentalmente, y ahora me estas preguntando si deberías volver a invitarlo a hacer algo después de que te dijo cuatro veces que no? Vos sos pelotuda o me estas haciendo un chiste? 


Le suelto la cagada a pedos a mi amiga de un tirón y después decido desconectarme de la tierra. Me indignan esas situaciones así que me termino la birra que estoy tomando de un trago, me saco la parte de arriba de la bikini y me acomodo en la reposera pensando en dormir un rato, últimamente no estoy durmiendo nada y de día soy un zombie.
A los cinco minutos tengo los ojos abiertos como dos platos y me pregunto como es que puedo ser tan estúpida e hipócrita al mismo tiempo. Como es que puedo decirle todo eso a una amiga cuando yo hago exactamente lo mismo y hasta cosas peores?
Si, cosas peores.
Tratar de no pensar en una persona es, a mi parecer, IMPOSIBLE. Viste cuando te dicen no pienses en el elefante rosa y vos no podes parar de pensar en el dichoso elefante? Es lo mismo, no puedo parar de pensar en vos, no puedo parar de hablarte, no puedo parar de querer llamarte la atención y que me aceptes las dos mil invitaciones a hacer algo. Si, cosas peores.
No me escribías (me cago en la re putisima vida de la persona que invento los dispositivos moviles, esos aparatos que llevamos a todos lados y que nos permiten estar comunicados o no con el otro las 24 horas del día. Me cago) y atravesando una semana de fortaleza mental y leve alegría no me importo y decidí que lo iba a dejar pasar. Si eso era todo lo que tenias para darme, lo iba a aceptar y seguir con mi camino por que total me das lo mismo y todo el mundo (quien mierda es todo el mundo?) esta de acuerdo en que mi vida no te necesita ni un poco.
No se si existe el destino, una fuerza que mueve las cosas o si son las vibras de la propia vida queriendonos decir algo pero decidiste hablarme cuando estaba desnuda en la cama con otro tipo y lo vi como una señal. Sobre todo si el tipo que me acababa de coger hacia dos minutos era el mismo que hacia tantos años había desencadenado la pelea que terminaría arruinando nuestra infantil e inestable relación. Si, era una señal. No te voy a contestar.
Al otro día me pongo a pensar, por que? Siento algo, un desasosiego profundo, unas ganas leves de tocarte el pelo o de acariciarte el pecho. No, ganas de sentir calor y apoyar mi mejilla en el centro frió de tu pecho. Por que le estoy dedicando tanto tiempo a pensar en tu pecho? Ah si. Te extraño. Está sucediendo. Cuando estoy con vos no pienso en nada, ni siquiera siento preocupaciones. Hoy te hablo de todo, te cuento como me siento, si algo me pone triste, te cuento algo gracioso que me paso con un pibe o hasta alguna anécdota (o desastre) sexual. Te veo ahí tocando la guitarra y sos otro pero a la vez sos el mismo. A veces me olvido que me conoces tanto (hasta podría decirse mas que nadie) y me sorprendes cuando te veo cumpliendome los caprichos tarados que me nacen desde que tengo conciencia. A veces me olvido de que tener sexo con vos es perfecto, hasta que me sacas la ropa y mi mente se enoja y se reprocha a si misma que no le hace suficiente justicia a los recuerdos.  Ahí esta lo mismo de siempre que me atrapa y no me deja ir, como ahora, que me doy cuenta que te extraño.

Me tomo un par de días escribir todo eso, sentía que tenia algo que me trababa la mente y no me podía expresar. Tampoco sabia muy bien que quería expresar. Que a veces soy hipócrita, que te miro y me desarmo (y también sangro). Que estoy harta de las vueltas y los silencios y todas las cosas que la gente no me dice y yo no les digo. Por eso cuando me decís, en diez estoy, se me va el sueño y la sensación de soledad que siempre me trae un domingo, me siento un poco en paz. Te extrañaba mucho y vos a mi. Te abro birra tras birra por que se que no tenemos faso y el alcohol te desinhibe la sinceridad cruda, te conozco demasiado (una de las cosas que también te digo) y al rato me empezas a hacer todas  las preguntas que yo también me vengo haciendo. Hablamos tanto y la conclusión es unánime, estamos jugando con fuego. 
Me tocas mis canciones preferidas del flaco para que yo las cante y me decís que soy hermosa (y me lo creo, por que al fin y al cabo solo a vos te lo creí).
Entonces? Esta bien así?, te pregunto
No así no esta bien, me respondes mirando al piso
Y que cambiarías?, te contesto con firmeza pero atrás hay un poco de miedo
Verte mas en la semana, que me dejes llevarte al cine, estar con vos.

Agarras la guitarra de nuevo y te miro, me dan ganas de pararme y besarte los dos parpados y después la boca. Me la das y me das la púa y yo te hago reír con las pocas y básicas cosas que se hacer con ella. Y yo me rió también y pienso que al final, creo que me encanta la guitarra. 

miércoles, 18 de enero de 2017

Hay horas y climas que no merecen que te apures ni gastes en taxi, sobre todo si te haces buenas pajas.