Una vez tuve un cuaderno. Era colorido, femenino, de tapa dura, con glitters, con dibujos.
Decidí que ahí iba a documentar cada aspecto de mi vida, grabar mensajes, plasmar preocupaciones, pensamientos, tristezas y alegrías.
Esta etapa de re-documentación (es normal en Carrie inventar términos que se ajusten a lo que ella quiere decir en el momento) seria mucho mas amena y poco complicada si aun lo tuviera en mis manos.
El. El y yo estábamos documentados en ese conjuntos de tapas, hojas y espirales y tinta.
Hable de mi alter ego pre-trastorno limite de la personalidad?
L.
Ser tan niña, tan inocente, tan ajena a todo y querer a alguien con tanta fuerza es algo increíblemente raro. Te sorprende, te atropella y es que si. Yo lo amaba con cada célula de mi cuerpo (el verdadero). El me hacia feliz.
Pero
pero pero
Pero pasaban los días. Y mi mentira se hacia cada vez mas grande, gigante, colosal. Como la iba a parar?
Cada vez me metía mas en el y el en mi. Y si tan solo hubiésemos sido dos personas en esa ruleta rusa, las cosas hubieran resultado un poquito (muy poquito, centésimas, milímetros) mas fáciles.
Había una persona numero 3. Lo conté no? O se me paso por alto?
No claro que no se me paso por alto.
Había una numero 3. Siempre utópica, mítica, en las sombras, Cuasi inexistente.
Pero nuevamente reitero, en esa obra teatral había tres protagonistas, y ella estaba a punto de hacer su gran entrada por el foro del escenario con todos los props posibles. Y seria una entrada que ninguno de los espectadores podría olvidar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario