martes, 21 de octubre de 2014

Tocame todo menos la guitarra.

Lo descubrí hace unos meses. 

Abril o mayo. Cuando ya había ido varias veces a su casa. Cuando el ya entraba en confianza. Yo ya sabia donde estaban las tazas en su casa. Y eso para mi es algo, por que soy adicta al te. 

Solo a Carrie se la pueden coger y a la hora ya le estan tocando un instrumento. No, no era la guitarra. Esa primera vez juntos el le presento su instrumento de preferencia. Uno que Carrie conocía muy bien, pero al cual le tenia terror. Uno que la había acompañado muy firmemente durante su recorrido patologico-psiquiatrico.
Pero a ella le gusto. Si bien este nuevo musico no era tan bueno como ella, no se lo dijo. Con una insulsa sonrisa lo halago y le pidió que siguiera. 

Y después llego abril o mayo. Y ella estaba sentada en su cama, o acostada.
Y después el abrió el placard.
Y entonces saco su guitarra.


Se le sento enfrente y empezó a tocar. 
Se vio a si misma.
Se vio a si misma a los 16 años, prendida al auricular de un telefono durante horas escuchandolo a El tocando Su guitarra.
Se vio a si misma a los 19, sentada en la cama de Guitarrista 2, teniendo que halagar horas de rasgueos y acordes.
Se vio a si misma a los 20, escuchando atentamente las canciones que un Niño que ni siquiera la conocía, le escribía y le dedicaba a ella enteramente.

Se vio a si misma. Cuando nadie se daba cuenta de que estaba enferma. Cuando le mentían. Cuando la engañaban. Cuando la lastimaban. Cuando le pegaban. Cuando se la cogían. Cuando ella no importaba, solo importaba que ella escuchara sus conciertos eternos. 


Y se paro. Y puso las manos sobre las cuerdas y le dijo.

"No, la guitarra no. La guitarra no me gusta".

No hay comentarios:

Publicar un comentario