El domingo pasado fui a la feria del libro. Si se quiere podriamos decir que las cosas pasan por algo.
Fui a mi querida feria del libro. Al bajarme del 57 note a lo lejos una fila bastante interminable de chicas. Camine hacia la entrada y las vi mas de cerca. Eran raras. No tenian piercings en donde no debían y no tenían el pelo de colores, pero podía verlo. Estas chicas eran raras por dentro y yo las veía con una vision de rayos X.
Deambule. Pase por el stand de Julito a comprarme todo y hasta pispee algunos libros de psicología. Compre cositas de Felicia Hardy que venia evitando comprar desde hacia un tiempo y a medida que circulaba siempre terminaba encontrandome con esa fila serpenteante, hasta que decidí seguirla hasta llegar al principio de la misma.
Llegue. La vi. Tan...perfecta. Nariz respingada, el pelo cayéndole en ondas simétricas sobre los hombros. Sonrisa cegadora, dientes perfectos. Vestida de cabeza a los pies con la nueva temporada de Allo Martinez y flaca. Flaquita. Corrctamente huesuda. Cielo.
Esa chica rio platense que se metió en mi cabeza, leyo todos mis pensamientos y los plasmo en un puñado de hojas que constituyen algo mucho mas serio que un cuaderno. Un libro. Una novela.
Cielo estaba ahí, sentada firmando libro tras libro. Abzurdah tras Abzurdah. Chubasco tras Chubasco. Por que esta hija de puta no solo escribio un libro acerca de lo mucho que a una la puede carcomer el trastorno limite de la personalidad. No. Tambien tuvo que escribir uno contando la perspectiva de una persona que es engañada a traves de la red. La perspectiva de una persona a la cual la esta matando una mentira monstruosa detras de una pantalla y un cpu. Cielo, la puta madre.
Pense a mil por hora en dos minutos. Tenia a la voz de la China Suarez metida en el timpano y todas esas personas que me venían diciendo que ya se estrenaba Abzurdah que es "tan vos".
Sacudi la cabeza. Me mire los brazos. Mas que cicatrices vi los signos de pesos gastados en tanta cirugía láser. Me mire las piernas. Lejos ya de ser dos palitos de fósforo.
"Bah, yo ya no soy eso." Me dije, y me fui.
Ayer se me mezclaron las sensaciones de nuevo. Y es que existe otra persona que vivio mi absurda historia y esa persona también ve las semejanzas.
Y lo leo y lo miro y no siento escalofríos pero si algo de nostalgia.
Y lo leo y lo miro y trato de analizar todo. A El y a mi y a mi trastorno trastornado. Por que desde hace días no paro de pensar, y pensar, y pensar.
Y la pregunta que no tiene respuesta pica contra las paredes de mi cabeza.
Como es que nadie puede hacerme sentir lo que me hizo sentir algo tan enfermizo, tan irreal, tan complicado, tan absurdo?
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